Causa

Con este proyecto quiero ofrecer un momento y un lugar para estar y crear juntos una comunidad momentánea. El juego es la condición que habilita el no-saber y el desafío de acercarnos, divertirnos y multiplicarnos expuestos a la situación de hacer algo sin importar para qué ni por qué: abrirse, resbalar, entrar, subir, chocar, adherirse, despegarse, acomodarse, plegarse, aplastar, correr, buscar, frenar, empujar, soltar, suspender. La confianza y la entrega nos hace más disponibles y más plásticos, y restablece nuestras conexiones con los otros por fuera de las convenciones sociales que determinan lo nuevo por temor al cambio, restringiendo nuestra apertura a lo impredecible.

Entre es un espacio potencial que genera esta intervención creadora diferente a una relación de intercambio. El entre provoca la donación y la desapropiación sin medida, la capacidad de afectar y ser afectado. La idea es que adultos y niños experimenten juntos el retorno a una infancia común como gesto inicial de desconocimiento e inocencia, que permita la movilidad, la mezcla y el cuidado de uno al otro.

Los lugares que elijo para realizar este proyecto sobrevivieron a la destrucción de los lazos sociales y las formas de organización solidaria de la vida en común provocado por la política neoliberal: un club social y deportivo, una escuela pública, un sindicato, el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ex ESMA).

Los encuentros de juego pueden ser también una oportunidad para experimentar las tensiones entre nuestras formas de reunión del pasado y las formas plurales del presente: ¿será que el sentido artístico de esta experiencia trata de captar en su inmediatez la necesidad de estar juntos y de multiplicar sus  posibilidades frente a los que intentan reasegurar una forma de vida?